¡Madre, qué frío! Parte 2

Sin títuloLo corroboro: odio el invierno, odio el invierno con todas mis ganas.
Malditas temperaturas. ¿Dónde está el calentamiento global cuando se le necesita?
Mi archienemigo el Señor Constipado ha aparecido sin previo aviso. Ya podía haber llamado… Se ha autoinvitado y se ha hecho con mi defensas, que por mucho que han luchado, se han rendido frente a su insistencia.
Mira que es pesado el tío. No me deja ni respirar. No puedo pasar más de cinco minutos sin sonarme los mocos. Esto no es vida para mi nariz que ya está enrojecida e irritada. ¡Escuece! Parezco Rudolf. Lloro, pero no de tristeza. Creo que lo mocos están buscando otro sitio por el que salir.
Espero a que se aburra de regular mi temperatura corporal y se largue a molestar a alguien que me caiga mal.
Tú puedes ser el siguiente.

Echa un vistazo a ¡Madre, qué frío!, la primera parte.

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3 comentarios en “¡Madre, qué frío! Parte 2

  1. Pingback: ¡Madre, qué frío! | Pensando en la oscuridad

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