Control de la Guardia Civil

Sin título2Estamos de acuerdo en que la Guardia Civil y los policías hacen un buen trabajo (o tal vez, pudieran hacerlo mejor) y son gente honrada (en su mayoría). Sin embargo, cuando hay un control de cualquier tipo, ya sea de documentación, alcohol o drogas, a todos se nos ponen los huevos de corbata o en su versión femenina, ¿los ovarios de collar? No porque vayamos bebidos o no tengamos la documentación o llevemos un muerto en el maletero. Es como un miedo primigenio, miedo a su superioridad. ¿Será la porra? No sé, pero ahí estamos delante del hombre o mujer, de verde o de azul, nerviosos, rezando aunque nunca lo hagamos, intentando parecer normales y, a veces, intentando darle conversación para que no se fije en que las ruedas están un poco desgastadas. Siempre oímos barbaridades de parte de un amigo en el que le pusieron una multa por no hacer nada. Nadie quiere irse con una multa. Nadie quiere pagar una multa.
El momento en el que te dicen: “Todo está correcto. Puede marcharse.” es un momento de liberación extremo. Es casi como si dijeran: “¿Recuerdas que solo te quedaban dos meses de vida? Pues es un milagro. ¡Te has recuperado!” Podemos volver a coger aire. El nudo que se había creado en el pecho desaparece y sonreímos a la vida. Al menos, hasta que nos vuelvan a parar.

Anuncios

2 comentarios en “Control de la Guardia Civil

Piensa conmigo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s