En un metro cuadrado

Lea todo el prospecto detenidamente antes de empezar a tomar este texto.

Conserve este prospecto. Puede necesitar volver a leerlo.

Si tiene alguna duda, consulte a su cerebro.

Este texto no se le ha recetado a Vd. personalmente y puede darlo a otras personas. Puede perjudicarles o quizá gustarles.

Composición.

El principio activo es Margui. Cada párrafo de la izquierda contiene parte de su ser. Para saber más visiten su blog: marguimargui.wordpress.com

Los demás componentes son solo uno: yo dejándome llevar por ella.

Posibles efectos secundarios.

Como todos los textos, “En un metro cuadrado” puede tener consecuencias en nuestro organismo, así como sentimientos y sensaciones ajenas. Ocasionalmente, o casi siempre, se han comunicado casos de confusión y cambios en la libido. Es conveniente que vuelva a leer. Estos efectos normalmente desaparecen al continuar con el tratamiento.

Venga, a drogarse, leñes.

 


En un metro cuadrado

margui.jpg

Oscuridad que ensordece mis sentidos. Silencio que invade mis oídos para nublar la razón y arrastrarme cual serpiente hacia lo desconocido.

Aquí y ahora, presa y libre, muerta de terror vivo. Contradicción que se va escapando en un hálito que más no aguanto, que necesito aflojar para calmar mis desvaríos.

Veneno mortal que brota de mis colmillos y mis labios intoxicados detectan el latido que golpea tu cuello temeroso de ser mordido.

Las ganas locas me ganan. Caigo en el reto de perderme en una búsqueda de suerte, no sin preguntar muda qué nos depara este prieto abismo.

Un metro cuadrado de dibujos con mis manos. Recorro la negrura del espacio con mis dedos, diseñando lo que no puedo ver, recorriendo punto a punto el relieve de tu cuerpo, que se muestra sin ser visto, se ofrece sin ser rozado, que respira enviándome aliento, para yo poder devorarlo.

Ardiendo. Me quemo. Me abrasa imaginar tu sedoso tacto. No me muevo, aunque el interior mío se revuelve. Bella, pero insensata, que no sabes que despiertas a la bestia que anida en mi vientre. Rugen apetitos que escapan a todo gobierno y arañan con la excitación de saber que ya no habrá tregua. Adiós, sosiego.

 En la espesura del miedo me adentro, y respirar ya no puedo. El aroma de tu sexo se pega a mis cinco sentidos para dejarlos en jaque, sin salida, cercados en mi metro cuadrado.

Escasos centímetros te refugian de que te presione. Me contengo. No te inmovilizo. Me esfuerzo porque quiero que te sientas a salvo y más, incluso, que la distancia te provoque a hallar tu cercano sino.

Desbocado aliento escapando de mis labios, se entremezcla con el tuyo y retumba en las paredes, perturbando todo al paso. Ya no escucho la voz que me dice que estoy errando. No escucho que salga corriendo en el sentido contrario. Solo oigo cómo respiran las paredes de nuestro metro cuadrado.

¿Cómo poder refrenarme? Imposible acallar a la voz que dice: «Joder… Sí, preciosa, acércate, ven, no me hagas esperar más lo que tanto ansío, sacrifícate por nuestro bien. Te gustará, disfrutarás, puedo asegurarte, quizás en un engaño. Apuesta el placer que ya hierve con tu sangre».

En el dar un paso está la duda, en el dulce rozar de tu cuello entre mis manos, esa piel que anula el veneno que estoy emanando, veneno cual heroína que inoculo por tus brazos y me hace delirar en mi misma droga. Sobredosis de mí misma en la que avanzo hacia tu rastro, ansiada de hundir mis dedos en tu pozo de dudas al desencanto.

Caes abajo y muy despacio, planeando, hasta mi trampa no planeada, como ángel expulsada del cielo, intrigada por ver si tu propio ardor supera al del mismo infierno. Como haría el diablo, te ofrezco un trato: toma lo que desees de mi cuerpo, hazlo tuyo, firma en mi piel con tus tientos. Luego tu alma será mía, tu espíritu, nuestro.

Mi lengua enredada en la tuya buscando su propio espacio, reclamando una señal, rebuscando en tu cerebro qué es lo que estás pensando, mas se imperan los gemidos que de mis dedos se escapan acompasando los tuyos, que me gritan que no pare, que suplican que siga buscando, que estoy cerca de encontrarlos.

Desbordados besos inundan mi boca, electrocutando mis labios, bebiéndose el aire antes de que llegue a catarlo. Tantas sensaciones me aturden. Casi olvido mi cometido. Casi me dejo llevar hasta tu mar. No obstante, yo soy piedra y apenas tus avideces me pueden degastar.

Ni me tocas, ni me rozas, solo tu aliento yo abrazo, tus manos están perdidas y las busco sin descanso. Como no puedo encontrarlas, te recorro buscando respuestas, deslizando mi sexo anhelante por tu piel que está gritando.

Lo siento. Perdona que sienta amor. Mi amor, te tengo. Ya se acaba la cuenta atrás de jadeos para enseñarte lo que guardo: estos sentimientos bellos y monstruosos que brillan rojos y afilados en la oscuridad de este cuarto.

Mi cerebro anclado en el tuyo, mi cuerpo en ti delirando, pensamientos que viajan solos y se funden en un orgasmo.

Estertores de la culminación de tu gozo se mezclan con el mío, con lo que yo te provoco. Empapadas en el cóctel de tus fluidos, nos relajamos poco a poco, tú para siempre, sin darte cuenta de que he seccionado una de tus venas, yo porque así, muerta, vivirás en mí.

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147 comentarios en “En un metro cuadrado

  1. Reblogueó esto en marguimarguiy comentado:
    Como animales aproximándose a su presa, nos fuimos acercando, hasta que yo le llamé cerda y ella zorra me nombró. Olisqueamos el territorio marcado y antes de darnos cuenta ya nos estábamos abrazando.
    Aquí os dejo el resultado que el destino unió y quizás la oscuridad separará.
    Acompáñame y déjate llevar por Henar de pensandoenlaoscuridad.wordpress.com

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  2. Vayamos por partes, primero la ropa… No, no, perdón, esto no va aquí… En qué estaría pensando.
    En caso de sobredosis —ahora sí que vamos bien—, en caso de sobredosis, repito, léase otra vez ese métro cuadrado. Consúltese a al Instituto Toxicológio Nacional del Amor en caso extremo.
    Si diese lugar a efectos secundarios, como grave excitación, háblese con su pareja; incluso mejor, bésela con saliva y sin palabras. De no disponer de pareja, empléese el método de Onán, que quererse a uno mismo también está bien.

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  3. Cuanto placer en tan poco espacio… Le cortaría la vena con las uñas, porque ahí no cabía ni una hoja de maquinilla de afeitar… Para que luego Margui no me diga nada, diré que la colaboración ha sido un asco. Creo que leer eso le gusta más que la verdad. Besitos

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  4. Henaaaaaaaaaaaaarrrr!!! Eres tremenda… Después del orgasmo la matas… Bueno, no puedo hablar porque también me encanta matar a mis personajes, pero estás hecha una viuda negra. Buenísimo… Vas llevando a una poco a poco…hasta… Genial!!!

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  5. Wowww!!!! Espero que no haya alguna o algún lista o listo que use esta idea tuya y te plagien.
    Uisssss. Espero no estar jodiendo a quien ya tenga medio copiada tu idea, tu gusto y tú literatura. He usado el verbo joder??? Vaya…. lo siento!! De verdad que siento haberla jodido. Ojalá nunca lo hubiera hecho. Mil perdones.🙄
    En otro orden de cosas…
    Tenéis toda mi admiración. Margui y tú, Valeria, poli Impelli, Silvia, Oscar, Chus, Anacentellasg, Junior, Mar bel, Johan,…. (lo escribo así, para que sea una admiración anónima). Me encantan vuestros blog y los comentarios que tanto me hacen sonreír.
    Se que soy afortunado tan solo por poder disfrutaros no solo en un metro cuadrado, que también. Además… en Las escasas pulgadas de mi iPhone.
    💜💜💜💜💜💜💜💜💜

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  6. La parte principal está en el penúltimo párrafo. Que es donde hago alusión a ti y algunos de los más divertidos blogueros a los que sigo.
    PD: tuve un momento retorcido en el primer y segundo párrafo. Pero haré como dijo el rey ( el viejo). Y no volverá a ocurrir.

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  7. Que puedo decir yo
    ante tanta intensidad…
    que mucha genialidad
    hay entre ustedes dos!

    Si es un prospecto, si hay aducciones, si sobre dosis y tríos por hacer o pensados…
    si necesitan una ambulancia, puedo llevarles sin problemas.
    Cuando hay tanta emoción y quizás fuego, se necesita alguien que en calma pueda llevar la situación y ayudar al que lo necesite.
    Si les sirve, puedo ser yo.

    Mil felicidades a mi “H” y mi “Florecita” podemos reconocer la marca de las dos sin problemas.

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    • No está mal pensado. Una conductora sobria de ambulancia crearía menos accidentes y salvaría muchas más vidas de las que nosotras quitaríamos. Estás en todo. Eres un encanto. Como ves, solo te pagaríamos con halagos.

      Me encantaría hacer un dúo contigo. Cuando quieras, nos ponemos, a escribir, digo. Que no es necesario que nos excitemos si no acaba siendo erótico.

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    • Por supuesto mi “H” con todo gusto escribiría contigo. Creo que saldrá una historia “corta venas” como decimos aquí… sentimiento y muerte juntos, suena interesante y hasta así rico… claro, juntándome con quien tiene súper poderes como tú, no podría ser de otra forma.
      Estamos pendiente entonces.

      Abtazote!

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    • Jajajaj ya sabes que me gusta lo cursi… y en la intensidad del amor eso a veces ocurre, el sufrimiento que te lleva a una historia “corta venas” jajajaj pero como me gustan los finales felices!!!
      Será porque todavía estoy esperando uno jajajajsja

      Le gusta a 1 persona

  8. Pingback: Finalista Premios 20 Blogs – marguimargui

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