La curiosidad revive al perro que llevamos dentro

woman-801712_1920Normalmente él no hace estas cosas, no ve a una chica sola en un bar mirando por la ventana, se le acerca, la saluda y le pregunta si puede sentarse en su mesa. Esa forma de ligar murió hace tiempo. Podría pedirle su número de teléfono y luego escribirla, pero no quiere esperar para descubrir qué es lo que tanto le atrae de ella. Por suerte le cede el asiento de enfrente al librarlo de su enorme bolso.

 —¿Qué llevas ahí?  —le pregunta más que nada por entablar conversación.

 —No quieras saberlo.

Él se ríe al considerar que es una broma. Le resulta graciosa a la par que intrigante. Lo cierto es que se divierten. Beben de más, lo que provoca que desinhibidos hablen de a qué casa deberían ir para terminar la noche por todo lo grande. Ella decide que a la de él, pero antes necesita ir al baño. Aprovechando que el bolso está desprotegido y con un atrevimiento inspirado por el alcohol, él mira adentro. Cuando ella regresa, lo encuentra catatónico, balanceándose de adelante hacia atrás con el mismo ritmo y repetidamente. Ha visto sus secretos.

Anuncios

26 pensamientos en “La curiosidad revive al perro que llevamos dentro

Piensa conmigo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s